Insólito robo en ciudad balnearia: un hombre irrumpe en heladería, se lleva 10 kilos de helado y escapa caminando.

Robo de Helado Insólito a la madrugada
En una reconocida heladería de una ciudad balnearia bonaerense, un hombre protagonizó un hecho insólito: irrumpió a las patadas durante la madrugada para hacerse con varios kilos de crema helada. Las cámaras de seguridad registraron cómo el asaltante, tras romper los vidrios de la puerta de ingreso, se dirigió directamente a los grandes baldes de dulce de leche, sin mostrar interés por ningún otro objeto de valor en el local.
Según declaró el propietario, el sujeto se llevó baldes de 10 kilos de helado, algunas balanzas, garrafas y otros elementos sin mayor valor comercial. El ladrón abandonó el comercio caminando y dejó tras de sí una escena tan alarmante como peculiar, que generó asombro entre los vecinos de la zona.
Segundo golpe en una semana
El dueño del establecimiento, visiblemente afectado, lamentó que este es el segundo robo que sufre en menos de siete días. “Se ve que tenía una fiesta”, comentó en tono irónico y con resignación, refiriéndose a la cantidad de helado sustraído. A pesar de las circunstancias, señaló que lo más importante fue que no hubo personas lesionadas durante el incidente.
No obstante, la reiteración de asaltos en tan corto tiempo ha encendido las alarmas del barrio, cuyas autoridades y vecinos exigen mayor presencia policial y medidas preventivas para frenar esta seguidilla de hechos delictivos. Mientras tanto, el “ladrón goloso” continúa siendo buscado por la Justicia, que analiza las imágenes registradas para dar con su paradero.
Sorpresa para todos
A diferencia de los atracos convencionales, el protagonista de este insólito suceso parece haber planeado su ingreso únicamente para abastecerse de helado. El impacto mediático ha sido inmediato, pues no es común que un delincuente ignore artículos de mayor valor para centrarse en productos alimenticios. La anécdota, tan pintoresca como preocupante, sirve de llamado de atención sobre la creciente inseguridad que se vive en algunas zonas turísticas, donde comercios y residentes reclaman refuerzos para preservar la tranquilidad de la comunidad.