Bajo el gobierno de Milei los sueldos reales ya bajaron en más de 1 % respecto a noviembre 2023, borrando todo avance de 2024.

Salarios en caída libre bajo la gestión de Milei
El último informe del SIPA revela una alarmante realidad: los salarios en Argentina acumulan una caída del 1,4 % real respecto a noviembre de 2023, eliminando todo incremento registrado durante 2024. A apenas siete meses del año, el poder adquisitivo se erosiona sin freno.
Ajuste crudo y achicamiento del salario real
La contracción salarial ocurre en un contexto donde la inflación mensual supera el ritmo de aumento de los haberes. En abril, por ejemplo, los ingresos del sector privado subieron 2,5 % y los del público un 2,3 %, mientras que el IPC alcanzó un 2,8 %, provocando una pérdida sostenida.
Peor aún, entre diciembre de 2023 y abril de 2025 los salarios registrados acumulan una caída real total del 6,3 %, con los empleados públicos golpeados en un 15 % y los privados un 1 %.
Un ajuste que castiga empleo y clase media
La baja salarial está directamente relacionada con el aumento del desempleo (7,9 % en el primer trimestre de 2025), el crecimiento de la informalidad laboral y la destrucción de empleos formales.
A esto se le suma la brutal caída del salario mínimo, que perdió más de un tercio de su poder adquisitivo desde noviembre de 2023.
La consecuencia es clara: mientras la economía oficial presume baja inflación, los salarios reales retroceden, arrastrando a la clase media y a millones de trabajadores a una situación de empobrecimiento.
Salarios reales en Argentina; Un modelo que retrocede en bienestar
El anunciado “shock de confianza” de Milei se está convirtiendo en un shock a los sueldos y al poder adquisitivo real. La promesa de recuperación queda lejos de la realidad del trabajador argentino, que ve cómo cada suba salarial es devorada por la inflación. La economía puede mostrar signos de estabilización macroeconómica, pero a costa de una fuerte pérdida de calidad de vida para la mayoría de la población.
Si no hay un giro en política salarial, el retroceso podría profundizarse, consolidando una sociedad más desigual y empobrecida.
