La morosidad bancaria se disparó en mayo: tarjetas, préstamos y cheques en rojo. Entrá y conocé cómo afecta a hogares y empresas.

Cómo se disparó la morosidad en Argentina
El Banco Central informó que la morosidad en el sector privado trepó al 2,6% en mayo, un aumento de 0,4 puntos respecto a abril, señal de alarma en hogares y empresas.
Hogares acorralados por tarjetas y consumo
- Tarjetas de crédito: la mora alcanzó un dramático 3,8%, el doble del valor anual anterior.
- Préstamos personales: la tasa de incumplimiento subió al 5,6%, desde 4,1% hace un año.
- Mora total en hogares: alcanzó 4,5%, reflejo del impacto directo de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
Empresas también en jaque: cheques rechazados y tensiones
- La morosidad del crédito a empresas trepó al 1%, con leve repunte en casi todos los sectores.
- Los cheques rechazados subieron: 1,39% en cantidad y 1,24% en monto, marcando aumentos mensuales y anuales significativos.
- Los cargos por incobrabilidad del sistema financiero se elevaron 0,7 puntos, hasta 5,5%; el previsionamiento sigue alto, aunque cayó 12 puntos.
Morosidad bancaria en Argentina: Contexto general
El informe del BCRA revela que el crédito al sector privado creció un 3,5% real en mayo y 88,3% interanual; los préstamos en dólares ascendieron un 7,9% mensual y 137% anual.
Sin embargo, ese acceso al crédito se contrapone con indicadores de presión real sobre hogares y empresas, que deben afrontar mayores costos financieros y riesgo creciente de default.
Morosidad bancaria en Argentina
🔴 El aumento sostenido de la morosidad —especialmente en tarjetas, préstamos personales y cheques— expone una grieta financiera en la economía argentina. La combinación de inflación, aumento del endeudamiento y pérdida de capacidad de pago abre interrogantes sobre la sostenibilidad del crédito en un ciclo expansionista.
Este escenario pone en jaque al sistema financiero, pero también refleja el agotamiento de miles de familias y pymes que ya no pueden sostener sus obligaciones básicas. Mientras los indicadores macro muestran cierta estabilización, la realidad del bolsillo argentino cuenta otra historia: la deuda se acumula, las cuotas se atrasan y el crédito, lejos de ser una solución, se convierte en una trampa. La pregunta ya no es si la crisis golpea, sino cuándo y dónde va a estallar primero.
